Mariscal de Campo

SERAPIO CRUZ

El Mariscal Serapio Cruz era un valiente a toda prueba, bravo entre los bravos, quien surgió en la época de los Lucíos, juntamente con su hermano Vicente, y los cuales dieron organización y prestigio a los montañeses que luchaban contra el Gobierno de Carrera.

            En la acción de Patzún librada el día 14 de julio de 1848, el Mariscal Cruz luchando contra Rafael Carrera, había dado muestras de su valor y capacidad, logrando aproximarse hasta las inmediaciones de la capital, estableciendo su Cuartel de Operaciones en “Lo de Batres” y anunciando que proclamaba una federación formada con los Estados de Guatemala, El Salvador y los Altos.  Trató de atraerse a los rebeldes, pero Serapio Cruz rechazó todas las ofertas que se le hicieron por el Gobierno y continuó luchando hasta principios del año de 1849.

            Comprendiendo el General Carrera lo útil que le sería este aguerrido mílite, dispuso nombrarlo Jefe de su Plan Mayor, y es así como todavía después de la muerte de su hermano, el General Vicente Cruz, continuó prestando importantes servicios al Gobierno de Carrera, sobre todo en las campañas de La Arada y contra El Salvador, demostrando sus reales prestigios de valor y lealtad.

            Debido a que las ideas del Mariscal Serapio Cruz, contrastaban con la situación que imperaba en aquel entonces disgustado con dicho ambiente, trató de alejarse del Gobierno, aprovechando un molesto incidente acaecido cerca de Belén en la capital, el día 1ro. De mayo de 1862, lo cual le puso en pugna con el comandante de Armas, General Manuel María Bolaños.  Mas tarde habiendo ya fallecido el Presidente Carrera en 1865, el veterano guerrillero Serapio Cruz, comprendiendo que el país gobernado entonces por el Mariscal Cerna.  Necesitaba evolucionar y considerando un deber patriótico rebelarse una vez más, dispuso alzarse en armas y el día 2 de febrero de 1867 al frente de un puñado de valientes dio el grito de insurrección en Sanarate.  Al enterarse de la noticia el Presidente Cerna ordenó que el General Gregorio Solares al mando de una columna de tropas marchara en persecución de los rebeldes.

            Mientras tanto el Mariscal Serapio Cruz evadía todo encuentro bélico, entretanto reorganizaba sus huestes.  El Mariscal Cruz continuó excursionando por Cobán, Salamá y todos los pueblos del norte de la república, pero sin presentar acciones serias a las tropas del Gobierno; únicamente trataba de obtener armas y provisiones para su gente, pero a la vez estaba hábilmente secundado al unírsele Justo Rufino Barrios; y  así entonces el día 6 de diciembre de 1869 atacaron juntos la plaza de Huehuetenango que defendía el Capitán Gómez Calonge, en este combate muere su hijo Ramón Cruz y entre los heridos, Justo Rufino Barrios.

            Era el domingo 23 de enero del citado año y la mañana había amanecido espléndida como todas las de este mes en este país de la eterna primavera.  En la Iglesia del pueblo se oficiaba la misa dominical y entretanto los guerrilleros de Cruz, buscaban víveres y forrajes, fueron sorpresivamente atacados por retaguardia, pues eran las tropas de “Tata Tonino” que habían logrado avanzar durante toda la noche anterior, atacando sin darles tiempo de tomar sus armas para defenderse.  El Mariscal Cruz apenas pudo montar en su caballo y luchando con denuedo durante más de una hora, ante la imposibilidad de reorganizarse y comprendiendo que sólo en la fuga estaba la salvación, huyó por el lado del cementerio y al llegar al borde de un precipicio tuvo que lanzarse al abismo, fracturándose una pierna, así todavía trató de defenderse bravíamente y valiente como un héroe, cayó acribillado por las balas enemigas.

     Consumando el triunfo de la tropas gobiernistas, el General Antonio Solares ordenó que cortaran la cabeza del Mariscal Cruz y que fuera colgada en las ramas de una Ceiba... El brigadier Solares, don Enrique Palacios y el fraile dominico –delator-, dispusieron enviar aquel trofeo sangriento, al Excmo. Presidente Cerna para congraciarse y así al compás de los tambores y de la música marcial que lanzaba al viento sus ecos fúnebres.  Mariscal Serapio Cruz, mártir del patriotismo, verdadero Precursor de aquella gloriosa gesta renovadora que había de conducir a nuestra patria por la ruta del progreso económico-social.

                                                                                      Guatemala, enero de 2017.

SERVICIO DE HISTORIA MILITAR

División de Investigaciones Históricas